lunes, 6 de septiembre de 2010

Imaginación

Toda esta reflexión comenzó con una sencilla pregunta que me realizó una amigo.

"¿La televisión acaba con la imaginación?"

En cuanto me lo dijo, me vino a la mente el primer libro sin imágenes que leí de pequeño "La historia interminable", libro que me encantó y que recuerdo con mucha nostalgia.

Me acudió a la mente porque digamos que fue mi padre el que me incitó a leerlo, indicándome las bondades de leer un libro sin ilustraciones. El poder de la imaginación, la maravilla de crear en tu cabeza toda la historia, ponerle cara a los personajes, imaginar los seres mitológicos que en ellos habitan y vivir como espectador íntimo y compañero del protagonista lo que va sucediendo.

Tras ese primer pensamiento me puse a pensar en el dragón fuyu, dragón al que en su momento imagine totalmente, pero que tras ver la película, ese recuerdo onírico quedó sepultado por la representación del dragón chino que utilizaron, y lamento no recordar mi propia creación.

La cuestión es que no sólo la televisión, sino la vida misma, con sus experiencias, llena de imágenes nuestra cabeza, limitando así nuestra facultad para crear cosas de la nada. Pero realmente está ahí, quizás el problema radica en que resulta más fácil imaginar cosas con piezas ya creadas que tenemos, que con piezas nuevas, esas piezas nuevas que antes con tanta facilidad venían a nuestra mente, ahora nos volvemos vagos y decidimos escoger elementos conocidos. (Cómo si no fuera divertido reinventar la rueda).

Pero no, no creo que la televisión y la vida acaben con la imaginación, simplemente tenemos más piezas donde escoger y que combinar para construir nuestras aventuras. Es sólo el querer imaginar las cosas distintas (y desearlo hacer, que posiblemente en eso si seamos más vagos) lo que mantiene viva la imaginación. Ahora tenemos una gran caja de herramientas, y mientras sigamos sin conocer todo lo que nos rodea, seguiremos teniendo que crear otras herramientas nuevas de la nada, porque eso es lo bonito de la imaginación, el rellenar los huecos que quedan mientras construimos nuestras creaciones.

Por lo tanto dejaré como ejercicio mental imaginar "La vegetación gaseosa de Júpiter" como a los buenos novelistas de ciencia ficción XD

4 comentarios:

  1. A mi tambien me encanto el librito. De hecho mi favorito es y he de decirte que yendo a Madrid para coger el avion me acorde del Dragon de la Historia Intermible.

    Tomo nota de su reto, pero habre de dejarlo para mas adelante.

    Un saludo desde Edimburgo.

    PD. El dragon se llamaba Fujur no Fuyu, pero quien soy yo, tal vez hayas tenido que darle un nuevo nombre jejejeje

    PD. Perdona la ausencia de acentos, pero me resulta imposible encontrarlos en el teclado Ingles.

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  2. XD, pues sí, pero yo en mi cabeza siempre pronucié fuyu. Me ha pasado siempre con todos los libros, transformo los nombres en algo que me guste pronunciar, aunque sea en la cabeza, y al final no sé como se escriben de verdad ;).

    Es maravilloso que tengamos esa magnífica libertad.

    Espero que te lo estés pasando genial por allí, todavía te quedan muchas cosas que vivir. Un abrazo granadino

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  3. La imaginación es de esas pocas cosas que permite sentirnos libres ...

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  4. Te doy toda la razón XD, y no sólo eso, nos permite ver que las cosas pueden ser mejores de lo que son y luchar por esa nueva realidad. De ahí las utopías (las que se pueden alcanzar y las que no, pero no se ceja en intentar hacerlo)

    Añado que otra cosa que nos permite ser libres es no tener vergüenza ;)

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